Para airear la tierra que ha quedado presionada sobre el paso de las ruedas de los tractores, los cultivadores suelen montar dos brazos borra-huellas que normalmente son brazos en espiral. Dependiendo de cada modelo de cultivador, los brazos borra-huellas son de forma muy diversa.
Estos brazos se colocan en el comienzo de los cultivadores y se utiliza un perfil normalmente pequeño, dado que no realiza mucho laboreo.